Destinos de la Costa de Azahar

Los pueblos y ciudades que hacen único el litoral de Castellón

La Costa de Azahar reúne algunos de los municipios más atractivos del Mediterráneo español. Desde fortalezas medievales sobre acantilados hasta modernos complejos vacacionales, cada destino ofrece una personalidad propia y razones sobradas para la visita. A continuación repasamos los principales pueblos y ciudades del litoral castellonense de norte a sur.

Peñíscola

Peñíscola es, sin duda, la joya de la Costa de Azahar. Su casco antiguo, encaramado sobre un peñón rocoso que se adentra en el mar, está coronado por el castillo del Papa Luna, fortaleza templaria del siglo XIV donde residió el papa Benedicto XIII durante el Cisma de Occidente. Las calles empedradas del centro histórico descienden entre casas encaladas hasta las murallas que miran al Mediterráneo.

Además de su patrimonio, Peñíscola ofrece amplias playas como la Playa Norte, con más de cinco kilómetros de arena fina, y calas resguardadas al pie de la Sierra de Irta. El Jardín del Papagayo, el Bufador y el puerto pesquero completan la oferta. En verano se celebra el Festival de Teatro Clásico en el castillo, con representaciones al aire libre con el mar de fondo.

Benicàssim

Benicàssim combina la elegancia de las villas de veraneo de principios del siglo XX con una vibrante agenda cultural y festiva. La localidad es conocida internacionalmente por el FIB (Festival Internacional de Benicàssim), uno de los festivales de música más importantes de Europa, que cada julio reúne a decenas de miles de personas.

El Desert de les Palmes, parque natural que se eleva justo tras la localidad, ofrece rutas de senderismo con vistas panorámicas a la costa. Las playas de Benicàssim destacan por su calidad: Voramar, Almadrava, Torre San Vicente, Heliópolis y Els Terrers suman varios kilómetros de arena con bandera azul. La Vía Verde del Mar, un paseo peatonal y ciclista que conecta con Oropesa del Mar, es uno de los recorridos más agradables del litoral.

Oropesa del Mar

Oropesa del Mar es sinónimo de turismo familiar gracias a Marina d'Or, el mayor complejo vacacional del Mediterráneo, con hoteles, apartamentos, parques acuáticos, balneario y zonas comerciales. Pero Oropesa es mucho más: su casco antiguo conserva la Torre del Rey, el castillo y la iglesia de la Virgen de la Paciencia.

Las playas de la Concha y Morro de Gos son amplias y bien equipadas, mientras que las calas de Orpesa la Vella ofrecen un entorno más natural. El municipio cuenta con puerto deportivo y una oferta de deportes náuticos variada. Desde Oropesa parte la Vía Verde que conecta con Benicàssim, un recorrido llano ideal para pasear o ir en bicicleta junto al mar.

Alcossebre

Alcossebre (Alcalà de Xivert) es el destino perfecto para quienes buscan tranquilidad y naturaleza. Situado en plena Sierra de Irta, parque natural que cae directamente al mar, ofrece calas vírgenes de extraordinaria belleza como Cala Mundina, la Cala del Moro o les Fonts.

El pueblo conserva un ambiente tranquilo y auténtico. Las playas principales, como Las Fuentes, Carregador y Romana, disponen de servicios completos. A pocos kilómetros tierra adentro se encuentra el casco histórico de Alcalà de Xivert, con su imponente iglesia barroca y el castillo de Xivert, de origen musulmán y posteriormente templario. Las rutas de senderismo por la Sierra de Irta permiten descubrir torres de vigía, acantilados y una fauna marina rica.

Vinaròs

Vinaròs, en el extremo norte de la Costa de Azahar, es famosa por sus langostinos, considerados entre los mejores del Mediterráneo. Su puerto pesquero mantiene una actividad diaria, y la subasta de la lonja es todo un espectáculo. Los restaurantes del paseo marítimo y del casco urbano ofrecen estos crustáceos preparados de todas las formas imaginables.

Más allá de la gastronomía, Vinaròs conserva un casco antiguo con la iglesia arciprestal de la Asunción, de estilo barroco, y una animada vida comercial. Sus playas, como la Playa del Fortí y la Playa de la Barbiguera, son amplias y familiares. En febrero se celebra el Carnaval de Vinaròs, uno de los más importantes de la Comunitat Valenciana.

Benicarló

Benicarló es una localidad con fuerte tradición agrícola y pesquera. Sus alcachofas tienen denominación de origen propia, la Carxofa de Benicarló, y constituyen uno de los productos más apreciados de la huerta castellonense. El puerto pesquero, compartido con Peñíscola, es uno de los más activos del litoral.

El paseo marítimo conecta la Playa del Morrongo, amplia y bien equipada, con las zonas de baño más al norte. El centro urbano alberga la iglesia de San Bartolomé, el convento de San Francisco y la plaza de la Constitución. Benicarló fue, hasta hace poco, sede del Centro Comercial Costa Azahar, hoy reconvertido en Family Parc, reflejo de la evolución urbanística de una localidad en constante transformación.

Más allá de la costa

La Costa de Azahar no termina en la orilla del mar. Desde cualquiera de estos destinos es posible adentrarse en el interior de Castellón para descubrir pueblos con encanto como Morella, Ares del Maestrat o Vilafamés. Las sierras litorales del Maestrazgo, Irta y Espadán ofrecen paisajes de montaña mediterránea a pocos kilómetros de la playa.

Para disfrutar de la costa con la mayor comodidad, consulta nuestras secciones de alojamiento, playas y cómo llegar.